LA VIDA NUNCA NOS DEJA ABAJO

Llueve y parece que sólo llueve sobre mi.
Si ¡exacto! como una pequeña y malvada nuve de caricatura que no deja de perseguirme como si yo le hubiese hecho algo malo y, ahora ella, sólo quisiera vengarse con mi mala suerte.
La veo, la odio, y grito al cielo que no la merezco. Pensando que si lo grito con suficiente fuerza y el toque exacto de coraje sus gotas cesarán y por fin podré secarme.
Pero no lo he conseguido, estoy agotada, exprimo todo lo que tengo y todo lo que soy con la intención de sentirme mejor, pero no deja de llover.
Todo vuelve a estar igual.
Empapada y cansada decido sonreír, por que estoy exhausta de gritarle y que no pase nada.
Me voy acostumbrando a mi nueva realidad, donde por el momento, todo esta mojado y no hay forma de secarlo, no insisto en desgastarme por algo que no puedo cambiar.
Entiendo que no esta en mis manos y sonrío con fuerza, la veo, la amo y se que pronto se cansará de verme feliz y entenderá que he absorbido lo suficiente.
Sé y tengo fe que la vida nunca nos deja abajo sólo nos pone a prueba para ver si absorbemos el suficiente conocimiento y conseguimos la valentía y el coraje para sonreírle de vuelta, entendiendo que todo es parte del camino hacia la muerte que significa: vivir.

¡VIVA LA VIDA! 

Imagen

Anuncios

SÓLO TENGO ESTE BLOG Y TU RECUERDO

No quiero siempre escribir de ti, pero de ti comencé este blog.
No quiero que siempre estes en mi pensamientos.
Pero te pienso 3 horas y te olvido dos minutos.
Estoy cansada de estar contigo sin ti.
Me mata extrañarte, me mata tenerte que olvidar y más me mata que aún me quieras.
Preferiría que me odiaras, así yo también podría hacerlo y todo esto sería más facil.
Es la primera vez que tengo que olvidarme de alguien que me quiere ¿acaso no es esto una injusticia de la vida?
Se que el dolor ahí esta y que el sufrimiento es opcional ¿pero cómo no sufrir si tu me quieres y yo tambien a ti?
Me dan ganas de odiar tu pasado, por que gracias a él no podemos estar juntos, pero ¿cómo odiarlo si es lo que te ha convertido en quien eres?
Me lleno de contradicciones al pensar en ti, al hablar de ti y eso me cansa.
No puedo hablar contigo, hice un promesa que debo cumplir.
Por eso sólo tengo este blog que se llena de todo lo que jamás te diré.

AMOR CON GANAS DE MÁS

Así me gusta el amor: siempre con ganas de más.
No me gusta el amor con medida ni el que se olvida.
El amor nunca viene gradualmente, ni se descubre con la práctica de amar.
El amor, con fe infantil (esa que todos deberíamos conservar), viene de pronto y sin aviso.
Como si de la nada, una grieta, dejara salir el agua que llevaba años contenida dentro de una presa.
Si, así, exactamente así es como a mí me gusta el amor.

ESE PEQUEÑO INSTANTE

Ahora comprendo más sobre ese pequeño instante cuando tomaste mi mano por primera vez.
No había escapatoria.
Yo sabia, estaba segura, que ibas a desequilibrar mi mundo.
Mi cerebro me avisó pero mi tonto corazón no quiso seguir su sabio consejo.
Fue como si en ese momento se abriera frente a mí na puerta pero alguien, una voz del otro lado, susurraba “Favor de No Entrar “.
¿Cuán tentador puede ser eso?
Lo suficiente, sí definitivamente, lo suficiente para que yo entrara.
Sin arrepentirme de haberlo hecho, hoy, te digo que te quiero y que me arrepiento, sí definitivamente me arrepiento, de que me falté valor para gritarte a la cara que “! A medias no quiero nada!”

NADIE DEBERÍA TENER DERECHO DE ESTAR A MEDIAS

Todas las historias de amor son iguales.
Pero dime tú a esta ¿cómo le ponemos?
Por que yo estoy completa y tú a medias.
No es que estes con otra, ni que no me quieras.
Simplemente no me amas y tú mismo me lo dijiste.
Ves camino, ves futuro, ves hijos, ves el parque cerca de nuestro hogar en el que por las tardes salimos a andar en bicicleta.
Pero no me amas, ni estas conmigo.
Me hablaste de sueños que eran mios y que yo aún no conocía.
Que conocí hasta que apareciste en mi vida.
Ahora ya te fuiste y me los dejaste todos.

Entonces dime querido…¿cómo le ponemos?

CUANDO NOS DEJAMOS

No he estado en los momentos más felices de tu vida, lo reconozco.
No estuve cuando te casaste, ni cuando te enteraste que serías padre.
No estuve cuando nació tu sobrina y ahora tampoco en la llegada de Elías.
No estuve cuando conociste la nieve de limón, ni cuando fuiste la primera vez al cine o cuando anotaste tu primer gol.
Mucho menos cuando descubriste aquel mundo mágico escondido en tu jardín.
No estuve cuando reconociste tu pasión ni cuando ganaste premios por seguirla fielmente.
 
Obviamente tampoco he estado en tus más grandes tristezas.
No estuve cuanto te divorciaste, ni cuando te enteraste que tu hijo no nacería.
No estuve cuando fallecieron tus abuelos, ni cuando te raspaste la rodilla por primera vez en el jardín.
No estuve cuando perdiste tu primer partido y mucho menos cuando te rompieron aquella vez el corazón.
No estuve tampoco cuando recibiste la noticia que te advertía dejar una de tus más grandes pasiones, el futbol.
 
Me gusta imaginarme un mundo en el que te conocí antes y no ahora.
En el que emocionalmente eras nuevo, limpio, fresco y yo inexperta y poco clara.
Para que así , nunca hubiéramos tenido que dejarnos.Imagen

Foto por: http://littlelove1219.skyrock.com/